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Mar 28

EDERKI: UNA EMPRESA CON SOLERA. SON ENCUADERNADORES DE TODA LA VIDA. SE CONOCEN EL OFICIO COMO NADIE.

Visitamos “Encuadernaciones Ederki” en su pabellón del Elkartegi de Basauri donde tiene su sede desde su constitución en 1997. Nos recibe José Antonio Rueda, el gerente, con quien además de conversar, hemos tenido la oportunidad de bajar al taller para conocer sobre el terreno cómo se lleva a cabo la encuadernación de un libro, un proceso más complejo de lo que parece. Cuando bajamos es la hora del bocadillo y las máquinas están en silencio. De repente suena una poderosa sirena y en breves instantes personas y máquinas reanudan la actividad.  De nuevo un zumbido machacón inunda todo el local. Los libros salen relucientes del final de la cadena.grupo ederki

¿Qué es “Encuadernaciones Ederki” y cuál es su actividad?

Somos una empresa dedicada exclusivamente a la encuadernación de libros, tanto en rústica como en tapa dura, aunque principalmente nos dedicamos a la tapa dura.

 

“Ederki” se fundó en 1997. Venimos de otra SAL llamada “Publicaciones Fher” que en aquel año se fragmentó  por especialidades en cuatro empresas distintas, una de encuadernación, otra de pre-impresión, otra de impresión y una editorial. Las cuatro empresas que se formaron somos totalmente independientes. Es más, una de ellas, la de pre-impresión ya no existe.

Como se puede apreciar somos muy veteranos en esto de las Sociedades Laborales ya que “Publicaciones Fher”, que era una SAL, existía desde 1983. Así que la gente de “Ederki” llevamos en realidad 27 años trabajando en forma de Sociedad Laboral.

Actualmente somos 17 socios trabajadores y un total de 20 trabajadores. La gran mayoría estamos desde el principio. Llevamos muchísimos años en el oficio. 

Nuestros clientes principales son los impresores y nuestro mercado está básicamente en la Comunidad Autónoma Vasca, Cantabria, Asturias y Zaragoza.

¿Cómo es vuestra situación actual?  

Estamos como está casi todo el mundo. Bastante justitos. Afortunadamente esta crisis nos ha cogido  después  de una época de bonanza y por tanto hemos podido ir tirando de nuestras reservas. Sin embargo la crisis está siendo mucho más larga de lo previsto y esto hace que nuestro objetivo sea aguantar, subsistir hasta que pase. Nuestro peor año fue el 2009 en el que tuvimos pérdidas de cierta entidad, pero el 2010 ha sido mejor y hemos pasado a “cota cero” ni pérdidas ni beneficios, lo cual no es poco.

De todos modos no hemos estado tan mal como la media del sector. Nosotros en 2009, como digo nuestro peor año, tuvimos una caída de ventas del 24% y en el sector la caída media fue del 30%. En 2010 hemos recuperado parte de la caída, por lo que parece que las cosas van a ir mejorando, aunque como digo lo importante ahora es resistir.

¿Cómo está vuestro mercado?

El sector está bastante fastidiado. Se editan menos libros. Las Administraciones Públicas, por ejemplo, han recortado gastos y esto tiene mucha incidencia porque esas administraciones publican muchos libros y además patrocinan la publicación de otros muchos. Hay que aclarar que en este sector no se han bajado las ventas por competencia exterior, por ejemplo de países emergentes, sino por la propia caída de la economía en general que ha afectado a las ventas de los impresores y por tanto a nosotros, ya que las empresas de impresión son nuestros principales clientes.

  

¿Qué medidas habéis tomado para combatir la crisis?  

Medidas de ajuste y contención del gasto. Por ejemplo, llevamos dos años sin hacer apenas inversiones. Y esto en una actividad como la nuestra es una  medida muy seria. Hay que tener en cuenta que en las artes gráficas en general, y en las empresas de encuadernación en particular, es necesaria la renovación permanente de la maquinaria por requerimientos tecnológicos. Es imprescindible modernizar los medios productivos permanentemente. Además, se trata de maquinaria especialmente cara, lo que exige sopesar muy bien las inversiones y hacerlas de forma muy bien planificada. Nosotros hemos actuado siempre así.

Como digo, la actividad de encuadernación exige un alto nivel de inversiones, porque hace falta un parque de maquinaria amplio y diverso debido a que la encuadernación supone inevitablemente la realización de siete procesos productivos distintos: cortado, plegado, alzado, cosido, encolado reforzado y corte que son tres partes de un único proceso, fabricación de la tapa dura y entapado. Esto da idea de los requerimientos de maquinaria que exige esta actividad.     

También hemos tomado medidas de carácter laboral. Hemos tenido que recurrir a un ERE, como tantas otras empresas.

¿Qué ventajas veis en ser una Sociedad Laboral?

Creo que la sociedad laboral tiene evidentes ventajas, y de esto nosotros  sabemos algo porque llevamos trabajando bajo la forma de SAL, primero en ”Fher” y después en “Ederki”, desde 1983.

En el momento de la fundación de la empresa, sobre todo cuando, como en nuestro caso, ese momento es especialmente difícil porque la SAL nace de la reconversión de una empresa anterior, el hecho de que todos sean socios hace que la gente esté más unida y pueda afrontar mejor las dificultades y los sacrificios necesarios. En esos momentos esa implicación de todos que supone la SAL es muy importante.  También es importante para la adopción de medidas laborales en los momentos de crisis como los actuales. Por ejemplo para la aprobación del ERE. Nosotros hemos adoptado un ERE en condiciones de máxima solidaridad entre todos y en eso ha ayudado el ser casi todos socios.

La parte menos positiva que veo a la sociedad Laboral, por citar alguna, es la pérdida de la sensibilización del socio trabajador cuando la empresa se va normalizando. Lo digo en el sentido de que el socio trabajador se va acomodando y va perdiendo el sentido de que es partícipe de la empresa y por tanto también responsable de la misma. Le pesa más su condición de trabajador. Por ejemplo, cuando nosotros hacemos reuniones para tomar decisiones la gente me dice “este año nos subes tanto”, “nos haces no se qué”. Y yo les digo, ¿porqué no dais la vuelta a la tortilla y decimos?: “¿Podemos subirnos tanto?” “¿Hacemos esto o lo otro?”. Es decir, NOSOTROS tomamos las decisiones porque somos los propietarios de la empresa. En fin, que hay un cierto relajo en la idea de que todos somos responsables de la empresa.

 

 ¿Cómo es vuestra relación con ASLE?  

ASLE es muy importante para nosotros porque es la representación de todas las Sociedades Laborales y sirve para hacer una fuerza mayor, para tener más presencia y representatividad, y además es también nuestro nexo de unión con las Administraciones Públicas. Esto es lo suficientemente importante para nosotros como para justificar nuestra presencia en ASLE. No obstante, nosotros no somos de los que recurrimos mucho a ASLE, pero sabemos que está ahí. Seguramente hay empresas que utilizan mucho más sus servicios. Lo que más hemos utilizado es el asesoramiento jurídico. También es muy útil la información que recibimos mediante las circulares.     

¿Cuáles son vuestros planes o retos de futuro?

Aquí volvemos a lo de antes. Tal y como están las cosas el objetivo es aguantar donde estamos e intentar acercarnos poco a poco a las rentabilidades que teníamos antes de la crisis. Eso no es poco. Hay que tener en cuenta que ha habido muchos cierres de empresas de encuadernación a nivel nacional, sobre todo grandes.

Nosotros tenemos nuestras oportunidades porque somos una empresa especializada en tapa dura y en todo Euskadi solo hay otras dos empresas, como mucho, que hagan lo mismo. La encuadernación en rústica la hacen muchos, incluso muchos impresores, pero lo que hacemos nosotros lo hacen muy pocos en nuestro entorno. Además nosotros tenemos un estándar de calidad europeo. Esto quiere decir que, si bien nuestros clientes son impresores del mercado interior, los libros que nosotros encuadernamos para ellos en un 40 % van al mercado exterior, fundamentalmente europeo y allí las exigencias de calidad son muy altas. Por eso decimos que tenemos un estándar de calidad europeo.  En resumen, somos una empresa especializada y de calidad alta.

En el aspecto societario tenemos un reto a largo plazo.  La empresa va a hacer catorce años y la media de edad de los trabajadores está en los cincuenta y pico años. Vemos que el tema de la renovación de los socios es uno de los aspectos más delicados de nuestro futuro. Conocemos que en las sociedades laborales estos temas se debaten y se plantean fórmulas como el Contrato de Sociedad y otras. Como digo, es un tema sobre el que trabajar a futuro.      

Fdo. Javier Muñecas

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