Te damos unas claves sencillas para que conozcas la figura.
Enmarcada en los principios de la economía social, una Sociedad Laboral es un modelo de empresa donde las personas trabajadoras poseen la mayoría del capital social y participan activamente en la gestión y en la toma de decisiones. Es la figura perfecta para aquellas personas que buscan un equilibrio entre la competitividad empresarial y el bienestar social.
Puntos clave para constituirla
Para dar vida a este modelo, se establecen unos requisitos:
- Se necesita reunir a un mínimo de dos personas socias para comenzar el proyecto.
- El control manda: la mayoría del capital social debe pertenecer a las personas que trabajan en la empresa de forma indefinida.
- El límite general de propiedad es del 33% por persona socia, aunque excepcionalmente dos personas fundadora pueden arrancar al 50% (con un plazo de tres años para ajustarse al tercio).
- Las horas anuales trabajadas por la plantilla indefinida no socia deben mantenerse por debajo del 49% de las realizadas por las personas socias trabajadoras.
Emprender bajo la fórmula de la Sociedad Laboral ofrece un marco legal y societario muy garantista, ideal para trasladar seguridad a quienes están a punto de lanzar su proyecto.
En primer lugar, la responsabilidad de cada integrante queda estrictamente limitada al capital que haya aportado, y la toma de decisiones (derechos de participación y voto) se realiza de forma proporcional a dicha aportación.
Además, es un modelo flexible que permite la entrada de socios capitalistas para inyectar liquidez al negocio (siempre que no superen el 49% del capital) y garantiza la cotización en el Régimen General de la Seguridad Social con todas sus prestaciones (a excepción de las empresas formadas por solo dos personas socias, que cotizarían como autónomas societarias).
El gran atractivo financiero para los promotores
En el plano económico la figura permite el acceso a la capitalización del desempleo, tanto para la constitución inicial de la empresa como para la futura incorporación de nuevos socios y socias.
A esto se le suman unas subvenciones específicas para su constitución que ofrece el Gobierno Vasco para la creación de estas sociedades, con unas cifras que suponen un empuje inicial:
- Ayuda base: 4.000 € por cada persona socia trabajadora.
- Pluses acumulables: +1.000 € si la persona pertenece a un colectivo especial y +1.000 € adicionales en el caso de ser mujer.
- Límites muy atractivos: Esto permite alcanzar hasta un máximo de 5.000 € por persona, con un tope global de 30.000 € por empresa.
Si te interesa saber más sobre la figura, contáctanos y descubre cómo podemos acompañarte en tu viaje.
Ekilan (Ekintzailetza Landuz) es un proyecto de ASLE, promovido y financiado por CEPES (Confederación Empresarial Española de la Economía Social) y la Unión Europea donde buscamos fomentar la creación de empresas de economía social, en este caso, Sociedades Laborales, ya que se trata de entidades que demuestran la capacidad de generar más y mejor empleo, con mayores ratios de supervivencia y con capacidad para adaptarse de manera más adecuada a los diferentes colectivos de potenciales personas emprendedoras y sus circunstancias.
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